SUP – Capítulo 24

ahh… mis domingos, los extraño.

semana pesada, tanto que los capítulos que tenia listos tardaron en salir por falta de revisión y tiempo para subirlos…

ya dejando de lado las quejas, aquí tienen un capitulo ligeramente más largo de lo normal de la chica promedio Kaoru, ya saben errores y demás en comentarios.

imagen Lucy de Fary Tale.

-+-+-+-+-+-+-+-+-+-+

Capítulo 24 – Días pacíficos

La expresión de Fernand, el primer príncipe del reino de Brancott, era sombría.

El día después de aquella trágica fiesta, Fabio y Alan fueron al comedor donde Kaoru trabajaba, pero ellos no pudieron encontrarla.

Una de las meseras les dijo lo siguiente, ‘Kaoru fue acosada por algún gran noble, por lo que para no causarle problemas a los demás, ella decidió renunciar’.

¿Ella esperaba algo como esto? ¿Acaso ella se sintió así de acorralada…?

Después de eso, Alan y Fabio la buscaron por toda la ciudad, pero todo lo que pudieron escuchar, fue la historia de cierta chica ensangrentada que escapó por la noche.

El portero afirmó que aquella chica salió por la puerta de la ciudad sin llevar ningún equipaje.

¿Abra llegado a salvo al siguiente pueblo?

¿Le será posible el encontrar un empleo aún con esa horrible marca en su rostro?

Cada vez que ellos pensaban en eso, su corazón se sentía terriblemente pesado…

  

“Fernand, he escuchado algo interesante” (Fabio)

Fabio dijo muy animado al llegar.

Se trataba de un comportamiento extraño en el usualmente calmado Fabio.

“¿De qué se trata?” (Fernand)

Fabio volteó a verlo, mostrando un poco de interés.

“No te sorprendas, se trata de cierta información que escuche de un comerciante de Gurua, el cual llegó apenas el día de hoy, sucede que ‘La amiga de la Diosa Celestine-sama’ ha aparecido en Gurua.

N.T. Gurua es el nombre de la capital del reino de Balmoa.

Ella ha estado salvando a la gente con sus milagros.

Ella incluso causó que el Rey y la gente del Templo quedaran mal parados.” (Fabio)

“¿Pero cómo es…?” (Fernand)

Fernand se encontraba muy sorprendido.

Una historia como esa era demasiado como para que solo fuera un cuento de hadas, por lo que Fabio pensó que era interesante.

“Acerca de esta amiga de la diosa…” (Fabio)

Fabio continuó con su historia…

“Con una edad de entre 11 o 12 años, cabello color negro y ojos negros.” (Fabio)

“Rápido ¡Piensa en algún motivo para viajar al Reino de Balmoa!

Asuntos oficiales, cortesía, cualquier motivo es bueno ¡tenemos que ir ahí tan pronto como sea posible!” (Fernand)

“Sí, sí, ya esperaba que dirías algo como eso, así que realice los preparativos de antemano…” (Fabio)

Como cabría esperar de Fabio.

“Muy bien, la traeré de regreso, si es tal y como tú lo contaste, al haber causado grandes problemas con la realeza y con el templo, así que le será difícil el permanecer más tiempo ahí ¡eso sin duda jugará a mi favor!” (Fernand)

Aunque de alguna manera él aún se arrepiente por lo que hizo, tal parece que sus hábitos no son tan fáciles de cambiar.

 

 ***Capital del Reino de Balmoa, Gurua***

“Es tan pacifico…” (Kaoru)

Kaoru tenía un pacífico y tranquilo día.

“Después de esa ‘audiencia pública’ me preocupaba que algún idiota pudiera aparecer.

Aun así, tal parece que la amenaza funcionó.

‘Incluso si ustedes me capturan u obligan, eso no servirá de nada, ya que es la diosa la que tendrá la última palabra’.

Es imposible que traten de secuestrarme y pedirle un rescate a la Diosa.

Yo además me asegure de recalcarles que no era una buena idea hacer enojar a la Diosa, sino, tanto ellos como todos los que los rodean, incluso el reino completo, podrían terminar como el blanco de su ira.

‘No se atrevan a ponerle ni un dedo encima de Kaoru’, fue la orden que los altos mandos dieron.

Después de todo, Kaoru era amiga cercana de la Diosa.

Hubo ventajas y desventajas así como, costó del riesgo contra beneficio. Tales como el haberse hecho enemiga de la realeza y de la aristocracia.

Así como del templo, era imposible el obligar a una chica no creyente a seguir sus normas. Y Ellos mismos no se atrevían a pasar como herejes al castigar a la amiga de la Diosa.

Los plebeyos también reconocieron a Kaoru ‘como una chica cualquiera, la cual era amada por la Diosa’.

Aunque muchos no se encontraban satisfechos con sus respuestas, ni con su actuar; nadie se atrevería a oponerse a Kaoru.

Bueno, en un principio, como era posible que se llamara una ‘chica cualquiera’ y aun así recibir ‘el amor dela Diosa’.

Aquellos con familiares heridos o enfermos, les sería difícil el permanecer tranquilos, pero solo con pensar que alguna acción precipitada podría hacer enfurecer a la diosa, era suficiente para impedirles actuar impulsivamente.

Con todo esto, algunas personas sabían que Kaoru trabajaba en el taller y se reunían diciendo ‘por favor, déjenme verla’ o ‘solo quiero ver su rostro’. Pero para su desgracia, Kaoru no trabajaba en el frente de la tienda, sino que ella solamente se encargaba de la limpieza y la cocina en la parte trasera. Así que incluso si ella estaba presente, no podrían verla.

Aunque la gente con cabellera color negro era poca, tratándose de la capital del reino, no es que tampoco no hubiera ninguna. Además, aunque la afluencia en la plaza aquel día fue grande, la mayoría de la gente que estuvo lo suficientemente cerca de Kaoru como para distinguir su rostro, fue del templo o del palacio real, Por lo que solo unos pocos plebeyos alcanzaron a verla bien.

En este mundo sin fotografías ni ningún otro medio para dar a conocer su rostro, Kaoru logró pasar más o menos desapercibida, ya que la única información que se trasmitió de ella fue que se trataba de ‘una linda chica de cabello color negro’.

Ni la realeza ni la gente del templo esparcieron información sobre de ella, así que tampoco habría forma de que la gente se enterara sobre el color de sus ojos.

Por esa razón, el día de hoy, Kaoru salió al pueblo casualmente.

A parte de ir al mercado a comprar víveres, Kaoru fue a la biblioteca y aquella casa de apariencia abandonada.

Así, mientras que Kaoru comía una brocheta que compró en un puesto ambulante, ella caminaba por la calle. Esto hasta que se encontró con una hermosa mujer que pasaba frente a ella…

De hecho, aquella mujer, estaría más bien en la edad de ser llamada niña. Aunque para Kaoru, aquellos con rasgos occidentales parecían tener más de 15 lo que se les consideraría como adultos.

Y ya que en este mundo se les considera adultos una vez cumplidos los 15, la consideración de Kaoru no estaba equivocada.

Ella se movía elegantemente mientras que portaba una espada en la cintura.

A juzgar por su ropa… ¿acaso no es ella una mujer caballero o mejor dicho una aprendiz de caballero…?

Cuando Kaoru estuvo lo suficientemente cerca de aquella mujer, no… Más bien, de aquella niña, ella se detuvo repentinamente sin apartar la mirada de Kaoru y con una grave voz llena de sorpresa dijo…

“¡Mi diosa!” (Francette)

“… ¿Ha?” (Kaoru)

Al ser llamada así repentinamente por una niña a la cual no conocía, ella se encontraba absolutamente confundida.

I_Shall_Survive_Using_Potions-5afc871fea53c

“Yo… ¡yo soy la mujer caballero Francette!” (Francette)

“No… no es que haya preguntado por tu nombre.” (Kaoru)

Había una muy buena razón por la cual Kaoru no reconocía a Francette… en aquel momento ella no le mencionó su nombre a Kaoru…

Bueno, incluso si ella lo hubiera hecho, Kaoru probablemente lo hubiera olvidado.

Será un problema si esta niña continúa llamándome ‘Diosa’, pensó Kaoru, a la vez que jalo a la fuerza a aquella chica a un restaurante cercano.

Ya que aún faltaba cerca de una hora para la hora del almuerzo, el establecimiento se encontraba casi vacío.

Kaoru se sentó apropiadamente y después de ordenar algo, le preguntó a aquella niña lo siguiente…

“Y bien, ¿quién eres tú?” (Kaoru)

Desesperadamente Francette comenzó a relatarle acerca de aquella ocasión donde se encontraron en el bosque junto con los hijos del Conde.

Sobre cómo la abuela de aquellos niños se había curado por completo y sobre como ella había usado las otras dos pócimas en el palacio real…

Kaoru se encontraba sin palabras.

“La velocidad con la que reaccionó el palacio real fue demasiado rápido… ¿acaso fue debido a eso…?” (Kaoru)

Kaoru respiró profundamente y tocó el rostro de Francette.

“No puede ser cierto… tal y como cabría esperar de las habilidades misteriosas otorgadas por un súper-organismo vivo que rivaliza con Dios…” (Kaoru)

“¿Ehh…? ¿Qué?” (Francette)

“No… nada.” (Kaoru)

Mientras observaba el rostro de Francette, Kaoru pensó…

¿Cómo es posible que me reconociera? ¿Acaso no luzco diferente de aquella ocasión?

No, de hecho, solo el color de mi cabello es diferente, pero mi rostro aún es el mismo…

Aun así, el que me pudiera reconocer tan fácilmente…

¿Acaso es porque me adora tanto que se memorizo mi rostro? (Kaoru)

“Caballera Francette, hay algo que me gustaría preguntarte.” (Kaoru)

“Pero por supuesto, por favor ¡pídame lo que quiera!” (Kaoru)

Francette respondió con completa seguridad a Kaoru, a la vez que bajaba la voz.

Así, Kaoru le contó brevemente su situación.

“… así que es por eso que pasaré como una amiga de Celestine.

Bueno, esa parte es verdad… pero ellos creen que soy una chica ordinaria.

Eso tampoco es mentira, ya que justo ahora, yo me encuentro viviendo como una humana normal. Así que en resumen, solo soy una chica ordinaria con un pequeño poder curativo.” (Kaoru)

“Wa~ha…” (Francette)

En aquel momento, Francette había regresado con el Conde Adán, para organizar sus pendientes. Y solo hasta hace poco ella había regresado a la capital.

Por tanto, ella no sabía de lo que había sucedido aquel día en la plaza central.

“Y es por eso que yo quisiera seguir disfrutando de la vida como ‘una chica promedio’ sin ver molestada.” (Kaoru)

“Claro, los secretos de mi Diosa están seguros conmigo…” (Francette)

Francette se enderezó y lo juro completamente seria.

“Ah, sí bueno, está eso, pero además, yo quisiera pedirte algo más…” (Kaoru)

Kaoru explicó…

Aunque de alguna manera, ella disfrutaba de una tranquila vida, a ella se le dificultaba el compartir su bendición con la gente.

Lo que Kaoru quería, era una amiga poderosa.

Una amiga en la cual ella pudiera confiar y que tuviera la fuerza para protegerse a sí misma y a Kaoru.

Fue por eso que Kaoru le pidió a Francette que contactara en secreto al Conde que la empleaba. Y como recompensa, tanto el Conde como sus familiares se beneficiarán de la bendición de la Diosa.

“Bueno, pero… yo ya he renunciado y el mismo Conde me dejó vivir ahora en la capital…” (Francette)

“¿Ehh?” (Kaoru)

Justo cuando había dado con una buena idea, las cosas terminan de este modo, pensó Kaoru aún impactado por la súbita noticia.

“… y a partir de mañana, yo serviré en el Plació Real como escolta personal de Roland-sama, el hermano mayor del Rey.” (Francette)

“¿¿HAAAAAA??” (Kaoru)

Muy bien cambio de planes. Vallamos con el plan B.

 

 **En ese mismo momento, en el Palacio Real**

“Hermano, como es que actuaremos con respecto a este tema…” (Serge)

“Ahh, no hay necesidad de presionarse, solo trata de afianzar su amistad y ganar confianza.” (Roland)

“De momento dejemos que se encarguen los de la familia Lyotal, a partir de ahí, dejemos que el círculo se amplíe…

Ahh, con el fin de hacer las cosas más fáciles para otros nobles, ¿debería de mover al hijo de Lyotal a provincia y otorgarle algún título?” (Serge)

Dijo el Rey Serge.

“Pero entonces, quien se le acerque a Kaoru, ya no será un ‘Noble Aristócrata’…” (Roland)

“Ahh…” (Rey)

 

**En ese mismo momento, en el Templo de la capital**

“Arzobispo, entonces, como es que actuaremos…” (Perrier)

“Si, nos volveremos cercanos a ella poco a poco, para así poderla invitar eventualmente al templo.

¿Cuál es el nombre del reino del que ella procede? ¿Cómo es posible que ella se pudiera hacer amiga de Celestine cuando su reino de origen no tiene un culto a ella…?” (Sornier)

El arzobispo Sornier le preguntó al obispo Perrier, para luego dirigirse a la Miko.

“Sacerdotisa sagrada Shera, por favor hágalo.

Usted es una de las pocas personas que ha tenido una conversación con la diosa Celestine-sama y le ha pasado su oráculo para que lo transmita.

Seguro que usted puede ganarse la confianza de la amiga de la diosa.

Por favor, elija a quien quiera para que la acompañe y hágalo.” (Sornier)

“Sí, pueden dejármelo a mí.” (Shera)

Y entonces, el arzobispo le pregunto repentinamente a la sacerdotisa Shera…

“Por cierto, Miko Shera…

Han pasado ya más de 50 años desde entonces.

Me preguntaba si me podría decir que fue lo que platico con la diosa en aquella ocasión.

Todo este tiempo me lo he estado preguntando. Eso es algo que me gustaría saber antes de morir…” (Sornier)

Aun así, la Miko negó con su cabeza mientras sonreía.

“No, ese es un secreto que me llevaré a la tumba…” (Shera)

“Ohh, bueno, ya me esperaba una respuesta como esa…” (Sornier)

El arzobispo sonrió, aunque parecía algo decepcionado.

¡No hay forma de que le diga! Después de todo, lo que diosa y yo hablamos fue sobre…

‘Como podría atraer la atención de un chico…’

¡El pensar en cómo responderle me llevo tanto! (Shera)

Ese sin duda era un secreto que la Miko Shera se llevaría a la tumba.

 

⇐ANTERIOR        ⇔ÍNDICE        SIGUIENTE⇒

 

 

Anuncios

24 comentarios en “SUP – Capítulo 24

  1. “Muy bien, la traeré de regreso, si es tal y como tú lo contaste, al haber causado grandes problemas con la realeza y con el templo, así que le será difícil el permanecer más tiempo ahí ¡eso sin duda jugará a mi favor!” (Fernand)
    Este tipo piensa que kaoru es un caballo salvaje que puede domar cuando en realidad es un huracán que arrasa todo a su paso XD
    Es una lastima que no supimos porque la estatua de celes tenia tanta trama y porque no le cayo la justicia divina (hasta donde sabemos) al tipo que hizo esa estatua

    Me gusta

  2. Gracias por el capítulo. Pensé que la charla de la Miko con la Diosa seria por el tamaño del pecho lo cual terminó en el tamaño del de la estatua pero era otro tema de chicas que al menos nos enteramos jaja, una duda menos.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s