Historia Corta – Y así, ella sueña con otro mundo

Como están, aquí Daeldaus con una historia corta más, ya saben que estas son historias que voy encontrando y que por su trama, siento que debo de compartirlas con ustedes.

Solo como nota, es R-15, así que si eres menor de edad… puedes pasar a otra novela… quedan advertidos.

Espero que la disfruten tanto como yo y, ya saben, errores y demás en comentarios.

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Del mismo autor de: Sobre la impulsiva chica, que constantemente reta a un hombre reencarnado como yo.

Una muy breve sinopsis: La historia de una autoproclamada ‘poca mujer’ y de cómo sufre viendo la ‘ella’ de sus sueños, viviendo una vida que ella quisiera tener.

Titulo Original: そして少女は平行世界の夢を見る ~あいつは清楚で、あたしは喪女で~

Autor: Kohigashi Nora

Original: https://ncode.syosetu.com/n5961ds/

Traductor al inglés: Yoraikun

Traductor al español: Daeldaus

 

 

Y Así, Ella Sueña Con Otro Mundo

~La Pura y La Poca Mujer~

 

 

“¡¿Se encuentra ilesa?! ¡¿Santa doncella?!”

Tras derrotar al dragón gigante, el héroe se me acercó.

En una cueva iluminada ligeramente, solo por la luz de una antorcha, el héroe rompió las restricciones de mis brazos y piernas, dejándome en libertad.

“H… héroe…”

Traté de ponerme de pie, pero no pude poner nada de fuerza en mis articulaciones. Había estado restringida por tres días completos; todo mi cuerpo se sentía entumecido. Mi estamina y espíritu estaban en su límite.

Pensé que era el fin. Sentí que hora había llegado. Estaba segura que ese monstruo me proporcionará la muerte más cruel posible.

Y estando al borde de mi límite, el héroe llegó a salvarme.

“No debes de esforzarte de más, Santa Doncella. Su vida es el soporte de todos en el reino.”

“…”

El héroe uso todo su cuerpo para aceptar mi forma colapsada.

Coloque mi rostro en su pecho. Podía sentir que todo mi cuerpo estaba caliente, como si respirara fuego.

El hombre que secretamente admiraba. Ese hombre, había salvado mi vida… cuando pensé que ya no había esperanza, que ya no tenía futuro, él me alcanzó con su mano.

Sentía que mis sentimientos estaban por explotar.

Tal vez, para soportarlo… o para tratar de expresar esos sentimientos, antes de que me diera cuenta, yo había extendido mi brazo alrededor de la espalda del héroe, abrazándolo fuerte, fuertemente.

“…Santa Doncella.”

“…”

Él colocó su mano en mi cadera una vez más, sujetándome fuertemente.

Nosotros permanecimos así por un tiempo.

Pasó un momento tranquilo y pausado.

 

*****

 

O eso fue lo que pasó en el sueño que tuve.

“Pero qué sueño tan idiota…”

Abrí mis ojos medio dormida.

Mi cabello era un desastre y el cuarto estaba completamente desordenado.

No quedaba vestigio de esa larga y estilizada cabellera plateada que acababa de ver en mi sueño; en contraste, mi desordenado cabello, se encontraba desordenadamente en mi cabeza tras despertarme.

Crudamente enjuague mi cara, cepille mis dientes y pelee una banana. Me cambié a mi traje de Santa Doncella, el cual no estaba ni siquiera colgado en un gancho y salí de mi habitación.

“Ahh, ¡Santa Doncella! ¡Muy buenos días!”

“¡Santa Doncella! ¡Muy buen trabajo!”

“…ahh.”

Yo soy la Santa Doncella.

Una mujer especial, la cual posee un poder divino, reconocido por la iglesia y por el estado. En las batallas en contra de las fuerzas de la oscuridad, mi existencia se considera un valioso activo para la guerra.

Así es, yo soy la Santa Doncella.

No todo lo que pasó en el sueño era mentira. Yo soy la Santa Doncella que ofrece su cuerpo a la batalla contra la oscuridad. Mi cabellera plateada se contonea siempre que protejo a este mundo de la amenaza de los demonios.

Él héroe realmente existe. Galante, fuerte, se trata de la esperanza de este mundo, personalizada.

Las personas, los reinos, los territorios, todas las ideologías son exactamente las mismas.

Las diferencias entre mis sueños y la realidad, no son particularmente grandes.

Solo habría algo… lo que provoca dos grandes divergencias.

Dos diferencias lo suficientemente grandes como para poner mi mundo de cabeza.

“¡Santa Doncella! ¡Hemos recibido una orden del general! Tal y como lo discutimos, ¡su unidad fue seleccionada para recapturar el castillo del occidente!”

“Ahh… veamos, ya se los he dicho una y otra vez, pero, normalmente no se supone que ordenen a una sola unidad a que tome un castillo por su cuenta…”

“¡M-mis disculpas! Si la Santa Doncella lo ve tan difícil, ¡hablaré con los que están a cargo!”

“… de hecho, no es que me importe. Solo tengo que hacerlo ¿verdad?”

Hmm… deje salir el aire por mi nariz.

Tal y como era usual. Se trata de lo mismo de siempre.

“Por cierto… donde se encuentra Bøyg… ¿es que la unidad del héroe se encuentra peleando hoy?”

“¡Así es madame! ¡La unidad del héroe se encuentra conquistando los humedales al oeste! Las unidades del Santo de la Espada y la de la Bruja, ¡también están agendadas para asistirlos en su asalto a esas tierras!”

“Haah… eso suena divertido…”

“Ya que dividimos nuestras fuerzas de manera equilibrada, ¡no nos queda más remedio de que sea de esta forma!”

“Cállate.”

Pero que pesar, pensé en el momento en el que subí a mi caballo y emprendí el camino.

Avanzando paso a paso, lentamente, el caballo se dirigía hacia el castillo enemigo.

“¡Buajajajajaja! ¡Así que finalmente llegaste, Santa Doncella! ¡Pero ya sabía que vendrías!”

“Así que tú serás mi oponente. Será mejor que no me llames deshonesto solo porque uso una trampa o dos…”

“Si los cuatro Devas del Rey Demonio unimos fuerzas…”

“Santa Doncella, pronto te encontrarás en una cesta…”

Mientras que caminaba a disgusto hacia el castillo, cuatro individuos de aspecto importante, hicieron su aparición.

¿Qué es lo que les pasa a estos tipos?

“¡¿Los… cuatro Devas del Rey Demonio?! ¡¿Por qué es que están en un sitio como este?!”

“Y lo que es más ¡¿los cuatro juntos?!”

“Ya no hay esperanza… no hay manera de que podamos vencerlos…”

Algunos comenzaron a temblar y otros incluso se soltaron en lágrimas. Los soldados de mi unidad parecían en verdad asustados de estos ‘algo del rey demonio’, tal parece que ya se habían rendido y habían perdido la esperanza de sobrevivir este encuentro.

“¡Vamos! ¡Estas agujas harán que conozcas a tú creador, Santa Doncella!”

“¡Golpe de la Santa Doncella!”

“¡¿Gobufwoah…!?”

Uno de esos ‘lo que sea’ murió.

Recibió de lleno mi golpe de santa doncella y murió. Uno de mis puñetazos bastó para acabarlo. Él escupió sus entrañas y murió.

“¡¿Qué?!”

“¡¿Pero qué tontería es esta?!”

“¡Él era el más fuerte de entre los cuatro devas!”

“¡Patada de la Santa Doncella!”

“¡¿Buhooeh?!”

“Codazo de la Santa Doncella.”

“¡¿Gobfwaah?!”

“Rayo de la Santa Doncella.”

“¡¿Agyarantte!?”

Gane.

Con cada uno de mis golpes, uno de los cuatro devas moría. Sus cuerpos quedaron despedazados por mis ataques, todos ellos murieron fácilmente.

Su sangre manchó la carpeta de alta clase hecha por los demonios.

No es como si no sintiera pena.

Mientras que miraba mis manos bañadas en sangre de los demonios, yo seguido lo imagino.

‘¡¿Se encuentra bien, Santa Doncella?!’

La voz del héroe de mis sueños hacía eco en mis oídos.

Esa yo que era salvada por el héroe. Mientras que ella temblaba al haber sido capturada por las fuerzas oscuras, el que héroe llegaba a salvarla de las manos del mal, como si se tratara de un cuento de hadas para niños.

La yo en mis sueños, era sostenida en los brazos del héroe, en verdad era una imagen de ensueño… aunque suene raro, lo que vivo en mis sueños, está lleno de un hermoso y vibrante amor.

“Hahh… pero que tonterías…”

Hay dos grandes puntos en los que se diferencia este mundo de mis sueños.

Se trata de pequeñas diferencias.

Pero ellos conllevan grandes cambios, lo suficientemente grandes como para que mi mundo de un giro por completo.

Estas diferencias son tan grandes como para alterar cada aspecto de mi vida.

Provocando que, la yo de mis sueños, sea tan diferente.

Uno… yo soy excepcionalmente fuerte.

 

Y, además, un tanto ‘poca mujer’… lo que provoca que, yo sea una mujer impopular.

 

 

****

 

[Sueño]

“¡Sir Bøyg! ¡Sir Bøyg…! ¡Por favor no muera…!”

La Santa Doncella soltaba ese triste lamento mientras que lloraba.

En sus brazos se encontraba el cuerpo del héroe, y ese cuerpo, se encontraba al límite tras haber sido atacado por magia negra. Respirando con dificultad, la Santa Doncella apenas y se las había arreglado para mantenerlo con vida, todo gracias a la magia curativa que ella usó en su desesperación.

“¡Buahaha, Buahahaha! ¡Este es el fin del héroe! Nunca me imaginé que sería capaz de vencerme, pero si puedo usar mi último aliento para encargarme de él, ¡Al menos podré salvar la cara en el otro mundo!”

Había otra alma desvaneciéndose en el piso, otro cuya flama, estaba a punto de extinguirse.

En una esquina, se encontraba uno de los cuatro devas del Rey Demonio.

La espada del héroe se encontraba clavada demasiado profundo como tener salvación, él se encontraba tirado en el piso, bañado en su propia sangre. Su última risa hacía eco en toda la vasta sala.

El equipo del héroe y de la Santa doncella, ese día, habían sido enviados a recuperar el castillo occidental de las manos de los demonios. Abriéndose paso por el castillo cortando a sus enemigos, ellos avanzaron favorablemente entre batallas, esto hasta llegar a la última habitación, donde ese hombre los esperaba.

Uno de los cuatro devas del Rey Demonio, Bohnd de la Pesadilla.

La desesperación les esperaba a la vuelta de la esquina.

En un principio, el poder arrasador de Bohnd de la Pesadilla, ni siquiera permitía que el héroe se le acercara. Su magia y artes marciales eran de primera clase, claramente mostrando la diferencia entre la legión del Rey Demonio y la humanidad.

El Rey Demonio había buscado intensamente, hasta encontrar, poderes que la humanidad no tendría forma de oponerse.

Pero él héroe no era un humano normal.

Él héroe crecía con cada batalla, sus poderes maduraban y se refinaban cada vez que cruzaba espadas con sus enemigos. Incluso cuando las heridas se marcaban en su cuerpo, la espada que blandía con desesperación, se hacía más filosa con cada movimiento. Así, cada vez que este deva del Rey Demonio estaba por tomar su vida, el héroe, no, todo su equipo se hacía más fuerte.

Y para cuando esa larga, larga batalla finalmente llegaba a su fin, cuando la espada del héroe finalmente había encontrado su camino hacia el pecho del demonio, con la decisión de tomar su vida al precio de la suya propia, el demonio cubrió el cuerpo del héroe con flamas negras.

“¡Sir Bøyg…! ¡Sir Héroe…! Yo… yo no quiero…. ¡Yo no quiero esto…!”

La Santa Doncella lo sujetaba fuertemente, a la vez que sollozaba en el pecho del héroe.

La pérdida del héroe era algo nunca debía suceder; para el reino y para el mundo, se trataría de una grave pérdida sin duda.

Pero para la Santa Doncella, el destino del mundo, era algo insignificante y trivial.

Ella estaba por perder, quien le era más querido. Eso era lo que en realidad causaba que las lagrimas se formaran en sus ojos, un dolor puro y sin mancha de interés propio, se filtraba por su aliento.

 

Las flamas negras se sublimaban junto con el miasma, enfriando todo su cuerpo. Incluso ahora, estando al borde de la muerte, era fácil de imaginar que las fuerzas oscuras continuaban consumiéndolo desde su interior. No había forma de eliminar la oscuridad. No había forma de salvar al héroe.

Pero, aun así, ella solo podía orar por un milagro.

“…si tan solo tuviera más poder…”

Dijo la Santa Doncella, con voz de arrepentimiento.

“Si fuera fuerte, tal vez no hubiera llegado a esto…”

Lo que cruzó su corazón, era un arrepentimiento sin sentido.

Aunque la Santa Doncella nunca olvidó su entrenamiento diario, ella solo podía culparse por su falta de fuerza. Pensamientos que no valían la pena pensar, circulaban por su pecho.

Su corazón se había roto.

“…se en… cuen… tra, bien… ¿señori… ta…. Ina…?”

En ese momento, una ligera voz entró en sus oídos.

Él héroe que sostenía entre sus brazos, débilmente la llamaba por su nombre.

“¡¿…?! ¡¿Sir Bøyg?! ¡¿Ha recuperado la conciencia?! ¡Resista! ¡Debe resistir! ¡Por favor no muera…!”

Al escuchar la débil voz del héroe, la Santa Doncella puso fuerza en sus brazos que lo sujetaban.

“Yo no… moriré… Señorita… Ina… esta… mañana… le hice… una promesa… que comería… la cena… que usted… prepararía…”

“Cena…”

“Así que… esta bien… yo no moriré… ante sus ojos…”

Aunque había dicho eso, su aliento se debilitaba poco a poco y la las flamas negras continuaban cubriéndolo, consumiendo la flama de su vida.

Él ya estaba más allá de la salvación. Eso era algo que la Santa Doncella, los compañeros del héroe e incluso el mismo héroe, quien se hacía el fuerte, entendían. Su pulso estaba a punto de desvanecerse.

La Santa Doncella se lamentaba, ella sentía que su pecho estaba a punto de estallar; ella sabía que no había nada que pudiera hacer.

…así que ella gentilmente selló sus labios con los del héroe.

Derramando algunas lágrimas en el camino.

“¿Ehh…?”

“¿Ehh?”

En ese momento, luz brotó de todo su cuerpo. La miasma oscura que lo rodeaba, se vio consumida y sobrescrita por una poderosa y gentil luz. Tal vez debido al beso, el poder purificador de la Santa Doncella entró en el cuerpo del héroe, limpiando la fuerza vil.

“¿Ehh? ¿Ehh…? ¿Qué? ¿Qué fue lo que acaba de suceder…?”

La que se encontraba más perturbada de todos, era la propia Santa Doncella.

Aunque fue ella quien provocó la situación actual, ella no tenía idea de lo que sucedía. Lo que significaba, que ella no tenía ni la más remota idea de lo que había hecho.

“…se trata de un poder oculto de la Santa Doncella…”

“Un poder inmaculado para limpiar todo mal…”

Todos a su alrededor comenzaron a entender la situación.

Por su beso, la Santa Doncella había dejado que su poder fluyera dentro del héroe, encargándose directamente de sus heridas y eliminando el poder maligno.

Solo la Santa Doncella parecía no comprenderlo… sus ojos se movían confundidos.

El héroe miró a la Santa Doncella.

Su suave aliento, que hace tan solo un momento parecía estar a punto de extinguirse, comenzaba a normalizarse. Su turbulenta conciencia, gradualmente se asentaba.

Levantando su cuerpo, el héroe le dio a la Santa Doncella un beso.

“Gracias.”

Con una gentil sonrisa, inapropiada para un hombre que justo hace un momento se encontraba al borde de la muerte, él la llamó una vez más.

“¡…!”

Dentro de ella, la mente de la Santa Doncella era un caos, en su corazón había una mezcla de vergüenza, regocijo y calor, que parecía salir de ella en forma de vapor. Y con una pequeña voz que logró pronunciar, ella recuperó su conciencia.

En la batalla por el castillo, la cortina se cerró tras ese gran final.

 

 

*****

 

 

[Realidad]

 

“¡¿Es que eres idioooooota!?”

Se trataba de una refrescante mañana, el clima era tan bueno que levantaba el espíritu solo con salir a tomar el aire… y, aun así, yo fui asaltada por un despertar tan terrible que nada de eso significo lo más mínimo para mí.

Tuve otro estúpido sueño.

Yo, la Santa Doncella, ¿bese al héroe y lo salve?

¿Es que eres estúpida? Estúpida, estúpida, estúpida, estúpida.

Fue un escenario tan trillado, gastado, exagerado y sobre usado… ¿pero que edad crees que tienes?

“Hahhh… este sueño de nuevo…”

Me sentía avergonzada de mí misma, a la vez que cubría mi rostro con mis pequeñas manos.

¿Qué demonios es todo esto? ¿Es que acaso estoy sexualmente frustrada?

Seguido tengo sueños similares.

Sueños donde me enamoró perdidamente del héroe, superando una batalla para salvar al mundo a su lado.

Y lo que hace las cosas más difíciles, es que estos sueños se sobreponen con la realidad en tantos puntos: las personas que aparecen, los reinos, la cultura y los acontecimientos son casi los mismos.

Pero hay algunas grandes diferencias.

…la yo de la realidad, es mucho más fuerte que la yo de mis sueños y yo no soy nada femenina.

Así es, yo soy muy fuerte.

En mis sueños, el héroe y yo unimos fuerzas, tal y como lo haría una pareja casada, pero la yo en la realidad, es diferente. Para empezar, yo nunca he hecho equipo con el héroe en mi vida.

Y la razón, es que soy demasiado fuerte.

Con eficiencia en mente, mi unidad nunca se une a otros equipos para realizar misiones conjuntas.

En primer lugar, es debido a que yo soy tan fuerte, que yo perdí cualquier oportunidad de estar junto a él.

Hace un año, hubo una ocasión en la que yo fui secuestrada por un dragón de la tribu demonio. La yo de mis sueños, había perdido cualquier esperanza en sobrevivir, en volviéndose en la tristeza, esto hasta que el héroe se presentó para finalmente salvarla.

Ese fue el evento que causó que su relación se profundizara.

Y entonces ¿Qué hay de la yo en la realidad?

Yo sin duda fui raptada, eso es un hecho.

Pero yo misma rompí mis ataduras con mi propia fuerza bruta y golpe hasta la muerte al dragón demonio con mis propios puños.

Así es.

¡Yo escapé con mi propio poder!

Sin tener el placer de ser mimada por nadie, yo puse toda mi fuerza en esas cadenas mágicas y tiré de ellas hasta que se rompieron, ¡Siempre creyendo en mi propia fuerza mientras luchaba!

Yo me descontrolé, reté al dragón a una batalla uno a uno, lo vencí con mis puños ¡Y pateé a todos los extras que vinieron a mí como una ola, hacia la distancia!

¡No había razón por la cual contenerme! Se trataba de una batalla por la vida o la muerte, ¡Yo lo di todo de mí! ¡No había forma de rendirse ni señal de rescate! ¡Yo use mi propia fuerza para superar mi propia batalla!

Y tras superar esa carnicería, yo fuertemente declaré mi superioridad.

Para cuando el héroe vino a mi rescate, ya era demasiado tarde. La base de los dragones ya estaba bajo mi poder.

No había espacio para un apasionado encuentro con el héroe.

No cuando yo trabaje desesperadamente tan fuerte…

Me esforcé tanto…

Y aun así…

¡¿Por qué es que la chica de los sueños tiene mejores memorias?!

¡¿Cuál es el significado de esto?! ¡¿Por qué es que ella es la que se queda con un buen hombre y tiene candentes momentos con él?! Cuando yo fui la que se esforzó por su cuenta y triunfo sobre su predicamento, ¿Por qué es que esa chica de los sueños, que no superó nada, es la que obtiene al hombre y pasa sus días satisfactoriamente?

Es precisamente por mi fuerza, que la verdadera yo, sigue siendo enviada duros campos de batalla, los demonios enemigos tienen sus ojos puestos en mí, yo no tengo novio… no hay una sola cosa buena de tener grandes habilidades de combate.

¡Solo queda derrotarlos!

¡Acabar con esos cuatro devas del Rey Demonio con un solo golpe!

¡Sin piedad dárselos a comer a los cuervos!

¡Ahh! En verdad, ¡¿Qué hay con estas diferencias?!

Esa chica no es particularmente fuerte, aun así, ella es la que se queda con todas las memorias buenas; mientras tanto, yo que he contribuido tanto en la batalla contra las fuerzas oscuras, aun con todo eso ¡Yo sigo siendo tan poca mujer como siempre!

Por cierto, con eso de ‘poca mujer’, me refiero a una mujer nada popular.

No tiene que ver con no tener novio. Seguido se dice que una señorita con fallas es lo que la hace impopular.

Cosas como ser poco refinada, o no poder hacer tareas de la casa, o no vestirse bien, o tener una personalidad extraña, se refiere a ese tipo de mujer.

O sea, yo.

Y no la yo de mis sueños.

La yo de los sueños es popular. Ella tiene una personalidad fabulosa, su apariencia siempre está en orden y ella es buena cocinando. Sus puntos de feminidad son altísimos. En ese sentido, si la yo de mis sueños y la yo real compitiéramos, la yo real no tendría la más mínima posibilidad de victoria.

Así es, ella es incluso buena cocinando.

Antes de la batalla por el castillo occidental, la yo de mis sueños le prometió prepararle algo al héroe.

Ella es una mujer competente que emana un verdadero sentimiento de popularidad.

¡Pero que idiota!

¿Quiero que pruebes la comida que yo preparé…? ¡Al demonio con eso! ¿Es que eres idiota? ¡Dime la diferencia entre un tazón de carne que se compró y una comida preparada en casa!

Idiota.

Sí, sí, ya lo sé. No soy quien para hablar. Yo no tengo ni la más remota idea cuando se refiere a la cocina.

No hay forma de que yo pueda preparar alguna cosa, ¡idiota! Ya ves, cocinar no tiene sentido cuando no hay nadie que coma lo que preparas.

¡¿Comerlo yo misma?! Sería divertido al principio, pero ¿sabes? Te aburrirías en un instante.

Es demasiado trabajo para algo que tienes que hacer tres veces al día y, una vez que te acostumbras a lo que preparas tú misma, la soledad y el sentimiento de vergüenza, empiezan a aparecer. Es obvio que perderás la motivación, ¡idiota!

¿Vergüenza? ¿Qué porque se sentiría vergüenza estando sola?

Para cualquiera que piense eso, que vaya a ver a un loquero. El ser capaz de tener un sentimiento de vergüenza y sentirse mal cuando no hay nadie cerca, es la marca de ser una ‘poca mujer’ completa.

Estúpida, ¡estúpida!

…haaaa~.

¿Qué hay con esta diferencia?

Para que yo me sienta tan deprimida, el tiradero de mi habitación debe de ser el culpable.

Pero el limpiarlo es un pesar.

No puedo tener un novio que lo limpie por mí…

¿No es debido a que yo soy así de cruda, que no yo tengo uno en un principio?

Haah~-

Quiero un novio que me consienta.

No pido mucho.

Solo tiene que ser atractivo y listo, con un futuro prometedor y atractivo y rico y alto y atractivo, con una buena personalidad y atractivo. Entonces, no tendré quejas.

…maldición, me siento vacía.

Por ahora, el plan es ir a presionar a uno de esos ejecutivos bajo las órdenes del Rey de los Demonios.

Por supuesto, todo por mi cuenta.

El trabajo de mis subordinados es de encargarse de los de poca monta. Yo siempre peleo sola en las batallas contra los jefes… incluso el héroe pelea al lado de sus camaradas.

Dejé escapar un suspiro, a la vez que pase mis brazos por las mangas de mi uniforme, el cual rápidamente descarte en el suelo, antes de dejar la habitación.

Claro está, la yo de los sueños, viste un traje de Santa doncella, muy cuidadosamente mantenido y sin ni una sola arruga.

Maldición.

Sigo pensando en cada pequeña diferencia entre nosotras.

Salir por trabajo y mate al oficial demonio de un solo golpe.

 

 

*****

 

[Sueño]

 

“Es una noche tan hermosa.”

“Sí, la luna es tan bella.”

En un extravagante castillo donde un noble anteriormente vivía, en una habitación ubicada en una esquina, la Santa Doncella y el héroe compartían una botella de vino. Saliendo al balcón, ellos se pusieron cómodos en las sillas de intrincados diseños, al mismo tiempo que bebían de ese producto de alta calidad.

Pero la razón por la que las estrellas se veían tan hermosas, no era debido a los muebles de alta clase o a la bebida. Era simplemente por tener a su amado a su lado. Solo con eso, las estrellas en el cielo se veían varias veces más hermosas que cuando uno las admiraba solo.

“Esta carne ahumada es sabrosa. Va muy bien con las hermosas estrellas y un buen vino.”

“Ahh, no… no es nada tan especial…”

“¿Ohh…? ¿Podría ser que fuiste tú quien las preparó, Señorita Ina?”

“Sí. Aunque, puede que no esté a la altura de un vino de tan alta clase…”

“No… yo no diría eso…”

El héroe dijo eso, a la vez que se pasaba un trago de vino y se retacaba las mejillas con los aperitivos que su novia había preparado. Olvídate de que el vino no les alcanzara, él solo podía pensar en saciarse de estos.

“…pronto será la batalla final.”

“Así es, la batalla en contra del Rey Demonio se acerca…”

Los dos se pusieron rígidos.

Pasando por los límites entre la vida y la muerte, una y otra vez, ellos han gritado en desesperación antes de alcanzar la victoria en sus batallas en contra de los devas del Rey Demonio, derrotando un gran número de formidables rivales. El cuerpo y corazón de ellos se encontraba hecho tirones por las pasadas batallas.

Pero, sin importar que tan mal se encontraran, ellos solo podían continuar luchando. Por el mundo y por la gente del reino…

Esa era la misión del héroe y de sus hombres.

Pero, aun así, su cuerpo temblaba.

Al final del día, la batalla contra el Rey Demonio era algo inevitable.

“Hay veces en las que me pregunto…”

“¿Disculpa?”

“¿En verdad soy el héroe…?”

“¡¿…?!”

El héroe miró hacia abajo, hacia sus brazos cruzados, dejando salir una pesada voz.

“¿Qué quieres decir…?”

“El héroe es alguien quien trae salvación a todos. Cuando la humanidad se ve atormentada por los demonios y sin posibilidad de hacer algo, el héroe se convierte en su salvación y acaba con la oscuridad. No importa que cuento de hadas o leyenda mire uno, eso es lo que debe hacer…”

El héroe se río a la vez que levanto su cabeza. Una sonrisa de auto desprecio aprecio en su rostro.

“Pero yo… yo me encuentro a mi mismo orando por mi propia salvación.”

“…”

“Apenas y hemos podido sobrevivir las batallas hasta ahora. No a habido una sola batalla que no haya sido dolorosa. ¿En verdad puedo ganarle al Rey de los Demonios? De perder, ¿Qué será del mundo? ¡En verdad soy lo suficientemente fuerte como para llevar el título de héroe?

Yo tengo miedo, tanto miedo que no se que hacer.”

Viéndose cubiertas por nubes, las estrellas dejaron de verse.

“Si hubiera alguien más… alguien extremadamente fuerte a mi lado y si esa persona, pudiera derrotar fácilmente al Rey Demonio… una parte de mi mente sigue buscando esa salvación sin sentido.”

El cuerpo del héroe se agitó.

Está era una parte de él, que absolutamente no podía mostrarle a sus tropas. Él solo podía compartir sus problemas y pesares, con la persona que tenía a su lado, más aún, esta era la primera vez que el mostraba un lado tan débil de él, a alguien más.

La Santa Doncella se colocó frente a él, abrazando fuertemente al héroe.

“Estoy segura… yo estoy segura de que, si una persona tan fuerte existiera, entonces seguramente estaría sola.”

La Santa Doncella gentilmente le susurro.

“Esa persona seguramente resolvería todo por su cuenta, sin depender de nadie, sin tener ningún camarada, se convertirá en un humano solitario que solo podría mirar hacia adelante.”

“…”

“Si tu fueras el héroe más fuerte, que pudiera resolver todo por su cuenta, estoy segura de que no me necesitarías; estoy segura de que estarías solo.”

La Santa Doncella beso al héroe.

“Es por eso que estoy feliz.

Me hace feliz que el héroe sea alguien que pueda depender de mí.”

“…”

“Solo somos humanos, solo podemos poner toda nuestra dedicación y esforzarnos para que las cosas salgan lo mejor posible.”

“…sí, tienes razón… es tal y como has dicho, señorita Ina.”

Antes de terminar sus propias palabras, él fuertemente la sujeto y la colocó cerca de él, robándole sus labios.

“¡Mn…!”

El héroe cargo a la Santa Doncella.

Aún agitada por el sensual impacto en sus labios, la Santa Doncella, aun mareada, fue colocada sobre la cama. El héroe hizo uso de su más grande cualidad, su gran fuerza, para llevar a la cama a la Santa Doncella sin ningún lugar discusión.

La chica no tenía espacio para resistirse y no es que pensara hacerlo.

Sus miradas simplemente se fundían durante sus intensos besos, su cara estaba completamente ruborizada.

“¿No quieres?”

“…no es eso.”

“Te juro que seré gentil.”

La bestia que la asaltó estaba resuelta.

No era como si él simplemente hubiera dejado que su lujuria lo controlará. Mezcla de racionalidad, mezcla de coraje y resolución con sus instintos, él se encontraba extremadamente nervioso cuando trataba de intercambiar votos con su amante.

El que en verdad se encontraba temblando era el héroe.

“No…”

La Santa Doncella agito su cabeza, dejando salir palabras de rechazo.

El corazón del héroe estaba por salírsele. ¿Podría ser que ella no quisiera? Su nerviosismo llegó al punto máximo.

La cara de la Santa Doncella se ruborizo a la vez que mostró una coqueta sonrisa, una que podía encantar a cualquier hombre.

“Tú no tienes que ser gentil… por favor, haz un desastre de mí…”

Ante la sensual voz de la Santa Doncella, él héroe perdió cualquier pensamiento de razón que le quedará.

 

La luz de la luna se colaba por la ventana, proyecto en la pared dos figuras que se combinaban.

 

 

*****

 

[Realidad]

 

“¡¿UWAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA-AAAAAAAAAAAAaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah?!”

¡¿AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa-aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah?!

¡¿AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa-aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa-aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa-aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah?!

¡¿A NGYA AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa-aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah?!

Caí de rodillas.

¡¿Qué demonios haces?!

¡¡¿Qué demonios es lo que hacen ustedes?!!

¡¿Qué demonios hace él?!

“¡¿UWAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA-AAAAAAAAAAAAAaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa-aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah?!”

Sostuve mi cabeza con mis manos.

Solo podía sostener mi cabeza.

¡Caliente! ¡Mi cara esta tan caliente! ¡Mi cara no puede estar más caliente!

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA…

¡Fue tan vivido!

¡Vivido!

¡VIVIDO!

¡RIDÍCULAMENTE VIVIDO!

Gemía a la vez que hacía un arco sobre la cama.

¡Gnnnnngngngngngngn…!

¡No significa nada! Eso no significa nada, aun así, ¡no puedo mantener mi compostura! ¡Hasta yo se que la extraña soy yo! Pero, por alguna razón, ¡Aun así no puedo ignorarlo!

¡Maldición!

¡MALDICIÓN!

¡No quiero decirlo! No quiero decirlo, pero ¡estaba frío! No quiero decir que, ¡pero estaba frío!

¡Maldición! ¡Por dios!

¡¿Qué es lo que fuerzas por la garganta de una ‘poca mujer’, tú bastardo?!

“Detente… detente. ¿Esta…?”

El coro se repetía en mi cabeza.

Vueltas y vueltas, vueltas y vueltas, los mismos pensamientos giraban y yo sentía que mi cabeza estallaba por la fuerza centrífuga en mi cerebro.

Se derrite… ¡Va a hacer baaaaang! ¡Mi cabeza!

Aaaaaaah… ¡El calor…! ¡El calor…!

¡Mi cuerpo…! No se enfría.

¡Estoy avergonzada! ¡Ustedes idiotas me han avergonzado! Han avergonzado el cuerpo de alguien que ha vivido todos estos años como una ‘poca mujer’, ¡maldición! Me hicieron soñar un espectáculo que una ‘poca mujer de súper élite perfecta última’ jamás en su vida podría experimentar, ¡poniéndome más roja que un mono en un baño!

¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah!

¡Gaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaawwwwwwwwwwwwwwwwd!

Eso es todo, toda, toda, toda, ¡toda la culpa es del sueño!

Me sentía terrible.

Ya que me sentía terrible, me desquicie como loca.

Derribe las paredes de la última fortaleza que estaba de camino al castillo del Rey Demonio, ‘la Torre de la Oscuridad’ y en el momento en el que la atravesaba, depositaba todo mi espíritu y pasiones animales, que no tenían otra salida, en mis puños y los deje salir con cada golpe que hacía contacto con el último general demonio. Le coloque veinte o treinta impactos directos, bañados de mi aura de perdedora.

Tras usarlo para desahogar mi ira, el último general del ejército del Rey Demonio, explotó y se dispersó, y en cuanto a ‘la Torre de la Oscuridad’, esta salió volando por los aires debido a la fuerza de mis puños.

Uno de mis subordinados reportó a los altos mandos, pero esos de arriba se enojaron diciendo que no tenían ni idea sobre que se suponía que significaba eso. El reporte fue tomado como incoherente y enviaron uno de sus subordinados para conciliar.

Culpa mía.

 

 

Dejando a ese subordinado de lado, yo me dirigí al comedor del ejército.

Se trataba de una estación simple que servía de comedor, construida sobre una base enemiga robada, a la cual se le hicieron solo unas pequeñas modificaciones y reparaciones rápidas que se llevaron a cabo tras la batalla. Tablones de madera sujetaban las partes rotas, mesas y sillas hechas jirones, como si se hubieran hecho de los escombros del lugar.

La comida que servían no era nada en especial. Lo único que servían eran patatas asadas y una sopa delgada a la cual no le dedicaban mucho trabajo.

En un principio se escuchaban voces diciendo ‘sírvanle a la Santa Doncella una comida decente…’ pero yo me negué.

El ser tratada de manera especial y ser la única que coma algo bueno, sería terrible para mi mente. No podría soportar las miradas de envidia y no sabría si la comida sabe bien o no al final.

No cabe duda, ¡soy una ‘poca mujer’!

¡Soy altamente consciente de las miradas de los demás!

¡¿Esta todo bien?! ¡¿Es que acaso soy odiada?! ¡¿Acaso creen que soy impertinente?!

¡Ahhh! Para ser honesta, a mí me gustaría comer donde nadie me viera.

Como en el baño… ¡Yo solo quiero comer en silencio!

Pero ¡No quiero que la gente piense que la Santa Doncella come sola por que no tiene amigos! ¡No quiero que piensen que la Santa Doncella es una solitaria!

¡Aunque creo que ya todos lo saben!

Eso lo se desde antes, ¡Hace mucho que todos me volteaban a ver con miradas de lástima!

 

Mientras pensaba en eso y volteaba mi mirada, noté una sombra que me cubría. Alguien se encontraba parado del lado opuesto de la mesa.

Levante mi mirada para ver de quien se trataba. El comedor se encontraba casi lleno y aún así, los lugares frente a mí se encontraban vacíos.

 

“¿Ehh? ¿Ina? Ha pasado un tiempo.”

“… … ¡¿Yoyo?!”

La persona frente a mí era Bøyg… el héroe.

La persona que en mis sueños me nutrió con su amor.

“Espero que este asiento no este apartado.”

“¡¿Yoyoyoyoh… yoyoyoh…!?”

A pesar de estar completamente ruborizada, el bastardo frente a mí, se sentó sin preocupaciones. Y yo termine soltando palabras sin sentido. Como sería natural. Ante la sorpresa, eso era todo lo que pude decir, después de todo, yo soy una ‘poca mujer’.

Si no me pusiera nerviosa frente a un hombre, entonces no sería yo.

“Entonces, ¿Cómo has estado, Ina?”

“¡¿M… … meh…?!”

“sí, ¿y en que estas ahora?”

¿Qué como he estado?

¿Quieres saberlo…?

¡Terrible! ¡Idiota!

¡No hay forma de que pueda estar bien! ¡Y todo es tú maldita culpa! ¡Todo por que tú y una extraña yo, siguen apareciendo en mis sueños!

“… ¿Has desviado tú mirada de mí desde hace un rato?”

“… … lo estás imaginando.”

¡Como si pudiera verte a los ojos!

¡¿Acaso sabes lo que soñé hoy?!

Tuve un sueño en donde tú me hacías un montón de cosas locas, ¡me escuchas!

¡¿Cómo piensas responsabilizarte?!

Aun cuando desde un principio yo no tenía intención de subir las escaleras a la adultez, ustedes malditos ‘normis’ me atraparon y me obligaron a presenciarlo. Mi espalda se golpeaba contra la esquina con cada paso, entonces ¿Cómo crees que me siento? ¡Estúpido!

¡Ahh, Dios! ¡Solo márchate ya!

Solo porque no haya más lugares, ¡no tienes por qué sentarte frente a mí!

No es como si los dos fuéramos tan cercanos como para tener conversaciones, ¡estúpido!

A lo sumo ¡solo hemos hablado en un par de ocasiones!

“Quisiera ofrecerte mis agradecimientos.”

Bøyg dijo repentinamente.

“… ¿agradecimientos? …no recuerdo haber hecho nada de lo que tengas que agradecerme.”

“Yo no tengo la confianza de derrotar al Rey Demonio.”

La cara del héroe era seria.

“Estoy aliviado de que tú estés aquí. Con tu poder, incluso el Rey Demonio puede ser derrotado. Puede que sea vergonzoso que el héroe lo diga, pero es porque tú estás aquí, que yo puedo sentirme aliviado desde lo más profundo de mi corazón.”

“… ¿Qué piensas ganar con halagarme? Yo en verdad no tengo nada que pueda darte.”

“Tan retorcida como siempre.”

Bøyg se rió ligeramente.

“…ahora que lo pienso, tu no te diriges formalmente hacia mí, ¿verdad?”

El Bøyg en mis sueños, siempre habla conmigo con tono cortés. Incluso en privado, él mantiene la dignidad de un héroe cada vez que me habla.

“¿Hmm? ¿Ahh? Es así. ¿Prefieres que hable contigo formalmente, Santa Doncella? De ser así, he cometido la más hedionda descortesía.”

“…no, en verdad no me importa. No es a lo que me refería cuando te lo dije. Solo háblame como quieras.”

“¿En verdad? Gracias por eso. Digo, como decirlo, tú en verdad no me das la sensación de una Santa Doncella, así que cuando te hablo formal… simplemente no se siente natural, ¿sabes? Ahh, ¿eso también fue descortés?”

“…no me importa. Estoy al tanto de eso.”

Se que la gente dice que no me comporto como la ‘Santa Doncella’ y yo más que nadie, se que no soy tan ‘Santa Doncella’.

De hecho, cuando él me habla formalmente, hace que mi cuerpo pique. Así que solo se franco y habla francamente conmigo, por favor.

Esas formalidades simplemente no van conmigo.

“…Bøyg, ¿es que te es más natural el hablar de manera casual?”

“¿Hmm? No, me pregunto. No es como si alguna forma se sintiera fuera de lugar. Cuando hablo con el Santo de la Espada, yo le hablo formalmente, pero no se siente raro para nada.”

“…Fhmmm.”

Así que no es como si el tú de los sueños se dé aires de grandeza.

Fhm…

“Entonces, cuento contigo para la subyugación del Rey Demonio. Es vergonzoso, pero no podré hacerlo por mi cuenta.”

“…”

Bøyg inclinó su cabeza.

No es que me importe. Yo no creo particularmente que sea vergonzoso.

Quiero decir, la yo en mis sueños está enamorada de ti,

… y la yo real, también lo está.

 

 

Fue hace siete, o tal vez ocho años.

Yo fui reconocida como la Santa Doncella por la Iglesia y tuve que dejar el regazo de mis padres desde temprana edad.

No tenía ningún amigo a la vista, el entrenamiento era duro, los monstruos daban miedo. Siempre ocultando mis lágrimas y apretando los dientes a diario.

Aunque la Santa Doncella sea un icono de adoración, ella no puede tener a nadie cercano. Se trata de la valiosa ‘Santa Doncella’, una solitaria existencia en el mundo, así que es simplemente natural.

Esa es la parte que es agonizante.

Saludando y dando la bienvenida a gente importante tras gente importante que no conozco. Manteniendo una sonrisa forzada, escuchando las aburridas pláticas y pretender que me divertía, rodeada de halagos sin sentido y respondiendo todo con un ‘ohh, eso es sorprendente’ por reflejo cada vez que era llamada.

¿Quién creen que soy? Yo solo soy una ‘poca mujer’. Para ese entonces, yo ya me había percatado de mis características de ‘poca mujer’. Soy una cobarde. Una cobarde. Con un demonio ¡como si me pudiera divertir en esas fiestas!

Y una vez que se habían terminado los saludos de bienvenida, me recluía a misma, en una esquina del salón, perdiéndome en mis pensamientos por mi cuenta.

Aguantando el aliento, yo creaba una barrera a mi alrededor, todo para no tener que hablar con nadie.

Y en ese momento, aun con todo eso, una voz me llamó.

“¿Te encuentras bien?”

Se trataba del joven héroe Bøyg.

Preocupado por mí, él me trajo un montón de dulces.

Eso fue todo lo que se necesitó. Todo empezó por algo tan pequeño.

Se trató de una absurda muestra de amabilidad, y no es que algo más grande haya sucedido. Después de eso, nosotros no tuvimos más conversaciones significativas y tras dejarme los dulces, él se alejó de mi lado.

Eso fue todo lo que hizo, pero, aun así, desde ese día, yo no pude alejar mi mirada de Bøyg.

La fiesta continuó y el baile comenzó. Yo simplemente lo vi a lo lejos danzando con alguien más.

No lo invite a bailar. Una cobarde solo podía verlo a la distancia.

…pero la yo de mis sueños si lo invito a bailar y él la tomó de la mano.

Me sentí un poco celosa.

 

 

******

 

[Sueño]

 

“¿Escucharía mi sueño, Señorita Ina?”

“No quiero.”

La Santa Doncella corto la mirada seria del héroe.

Ellos se encontraban en una habitación del castillo que les habían robado a los enemigos y aun cuando al héroe y a la Santa Doncella se les había asignado su propia habitación privada, en este punto, ellos solo usaban una habitación para los dos. Ellos vivían juntos.

“Tengo algo importante de que hablarte.”

“Puedo imaginarme lo que vas a decirme. Y estoy segura de que se trata de la cosa más feliz que pueda desear cualquier mujer…”

La Santa Doncella movió su rostro ruborizado del héroe. Sus mejillas se habían puesto tan rojas como una manzana y su boca se estrechaba.

“¡Entonces!”

“Pero, aun así, incluso con eso, yo no puedo dejar que continúes con lo que estabas por decir. Tú no puedes darme esas palabras aquí y ahora…”

La Santa Doncella se levantó y se acercó a la ventana.

Muy, muy a lo lejos, ella veía a la distancia con una expresión trágica.

“Quiero decir, la batalla contra el Rey Demonio se acerca…”

“…”

El héroe quedó en silencio.

Para la batalla que se avecinaba, no había forma de saber si todos podrían regresar a salvo.

“Es de mala suerte el hacer una promesa antes de una batalla decisiva.”

“…entonces, eres de las creen en supersticiones.”

“Yo siempre he amado los libros y las imágenes con movimiento…”

Ella quería evitar discutir sobre sueños y esperanzas, antes de su prueba final. Aunque sus esperanzas eran candentes y deslumbrantes, la batalla podría derrumbarlas y destrozarlas. El obstáculo de la muerte podría provocar que cualquier promesa se rompiera.

Es por eso que, ella tenía miedo de poner en palabras el futuro que deseaba.

El héroe abrazo a la Santa Doncella y miro a las estrellas desde su espalda.

“Señorita Ina…”

“¡…!”

El cuerpo de la Santa Doncella se sacudió.

No era raro para ellos que se abrazaran. Ellos ya habían hecho cosas incluso aún más sorprendentes que eso en aquella ocasión.

Aun así, su pulso se aceleró. A través de ella, una palpitación la recorrió con un placer nervioso y eso también lo pudo sentir el héroe. Los dos compartían un corazón.

“Si no podemos hablar sobre el futuro…”

“…”

“Entonces, aquí y ahora…”

El héroe acercó su rostro al de la Santa Doncella. La distancia entre sus miradas desapareció. La pasión entre ellos se notaba en las pupilas de cada uno.

Sus labios se acercaron. Restaban pocos centímetros. No, solo milímetros para…

La Santa Doncella cerró sus ojos.

En cambio, el héroe abrió su boca.

“Aquí y ahora, yo jugaré contigo…”

El héroe toqueteo su trasero.

“¡¿Hyah?!”

Ella trato de alejarlo con su brazo, llanamente, tomando cierta distancia. Su rostro estaba rojo de la vergüenza e inflaba sus mejillas, mientras que mostraba su desagrado con la mirada.

La luz de la luna que se filtraba por las ventanas, iluminaba la cabellera plateada de la molesta chica.

“Jajaja, te has enojado.”

“¡Sí lo estoy! ¡Cualquiera se enojaría por algo así! El ambiente se estaba poniendo tan romántico ¡¿Por qué tenías que pellizcar mi trasero!?”

A pesar de parecer quererse reír, la voz de la Santa Doncella fue dura.

“Pero ahora ya no te sientes tensa ¿no es así?”

“…”

Al recibir tales palabras, ella coloco sus manos sobre su pecho.

Ciertamente así era, ella se sentía más ligera. Su corazón le dolía al pensar sobre su batalla contra el Rey Demonio. Y en este momento, se había tranquilizado, aunque sea un poco.

…no, ¿pero qué es eso de tocar el trasero de alguien más?

Qué es lo que su corazón de doncella tenía que decir al respecto.

El héroe se reía mientras que se sentaba sobre el sofá. Por tanto, ella pensó que al menos, ella tenía que mostrar su desagrado, por lo que puso cara de puchero mientras que se sentaba a su lado.

“No te has animado ya, señorita Ina.”

“Hmph…”

“Ya, ya. Buena chica, buena chica.”

“Hmph…”

El héroe gentilmente acarició la cabeza de la Santa Doncella.

Él gentilmente pasaba su mano, como para no alterar su sedoso cabello.

“Señorita Ina, tú me lo dijiste el otro día.”

“¿Ehh?”

“Que no solo el héroe, que todos necesitaban darlo todo de sí. Que no solo se necesitaba el poder de uno, que era necesario el apoyo de todos para poder superar esta batalla por venir.”

“Sí…”

“A mi me hizo feliz escuchar esas palabras. Y estoy seguro que son ciertas para nosotros, ya no hay ningún genio.”

“Yo creo que tu bien podrías pasar por un genio… pero si todos juntamos nuestras fuerzas, seguramente… no, estoy segura…”

“Por favor, pelea a mi lado, hasta el final.”

“¡Pero claro!”

La sonrisa de la Santa Doncella era brillante, pero se trataba de una sonrisa para mostrar su inquebrantable resolución. Viendo esa cara, el héroe le dio un asentimiento de satisfacción.

Él bajó la mano que se encontraba acariciándola.

La mano paso de su cabellera a su rostro, él pasó la mano por su cuello hacia su hombro y luego…

En el momento en el que él pasaba su mano incluso más abajo, la Santa Doncella la alejo.

“…”

Su mirada de inconfort se fijó en el héroe.

El héroe le devolvió una sonrisa traviesa, como la de un niño al que le han descubierto haciendo una travesura.

“Tú estabas por tocar mi pecho, ¿no es así?”

“… ¿Quién dijo algo así? No tengo idea de lo que hablas.”

“…”

La Santa Doncella hizo un puchero.

“Ahora lo entiendo. Sir Bøyg es una persona lasciva, últimamente, he podido entender eso muy bien.”

“No, eso no es verdad, no puedo serlo ¿o sí…?”

“¡Definitivamente lo es! Durante nuestras noches juntos, ¿sabe que tanto me hizo?”

“N, no… todo eso fue porque tú misma me dijiste que hiciera un desastre de ti y yo no pude más, sino que…”

“…”

La cara de la Santa Doncella se puso completamente roja y tuvo que aclarar su garganta.

“B… bueno, no es que realmente importe si usted es una persona lasciva o no… esta bien… no es como si lo odie…”

Las palabras de la Santa Doncella se escuchaban cada vez más bajo, hasta que parecían más el ligero zumbido de un mosquito.

“¡Pero! ¡Aun así! ¡Yo tengo que marcar la línea en alguna parte!

Es por eso qué, hasta que la batalla en contra del Rey Demonio termine, todos los actos impuros están ¡Estrictamente prohibidos!”

“¡¿Ehhh…?!”

La Santa Doncella desvió su mirada, el héroe recibió un fuerte impacto.

Completamente decaído, él sujetó su cabeza. Tras intensas batallas contra los demonios, estos actos indecentes con su amada novia, habían sido un gran alivio para su corazón.

Para decirlo en pocas palabras, el héroe era una persona lasciva.

Sentir el cuerpo de la Santa Doncella, era uno de sus más grandes placeres.

“¿…en verdad no está bien?”

“No está nada bien.”

“Mi mundo…”

Él dejó caer sus hombros. Viéndolo de tal manera, la Santa Doncella dejó salir una pequeña risita.

“Pero…”

Sostenido al héroe de los hombros, acercado su rostro al de él, ella le dio un ligero beso.

“Un beso no cuenta como un acto impuro.”

Por la sensación de suavidad que sintió en los labios, él héroe se quedó sin palabras.

Así que esto se siente ser rechazado para luego ser animado… tras recibir tal recompensa, una expresión infantil cubrió su rostro.

La Santa Doncella había puesto una sonrisa traviesa. Ella se reía mientras que observaba las reacciones de su amado héroe.

Entonces, el héroe la sujetó de los hombros y una vez más, fue momento de un apasionado beso…

 

 

******

 

 

[Realidad]

 

“¡GYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa! ¡MAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA! ¡Malditos tortolitos! ¡coquetean! ¡coquetean! ¡coquetean! ¡coquetean! ¡Y coquetean!”

Grité agonizante.

Grité con toda mi alma.

Agitaba mis puños mientras que gritaba.

 

 

“¡Espléndido! ¡Tal y como esperaba! ¡Como se esperaría de ti!

Para mí, el Rey Demonio, ¡el hecho de ser hecho retroceder! ¡Como se esperaría del héroe, el más fuerte de toda la humanidad! Esta emoción, ¡esto es por lo que había estado peleando!”

“C A A A A A L L L L L L L A A A A A A A A A A A T T T T T T T U U U U U  J J J J J J J O O O O O O O D D D D D D D I I I I I I I I D D D D D D D D A A A A A A A A A A B B B B B B B B B O O O O O O O O C C C C C  C C C C A A A A A A A A A! ¡N A D A D E E S A M I E R D A I M P O R T A A H O R A A A A A A!”

Ante mis ojos, se encontraba el líder de los enemigos, el Rey Demonio.

Como se esperaría del líder, él se encontraba dos o tres peldaños encima del resto. Incluso tras haber recibido algunos de mis golpes, él resistía.

“¡Ahora ven, Santa Doncella! ¡Hazme sentir vivo!”

“Como si eso me importará… algo como ¡esooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo! Tan, tan, tan, lascivo y sexy y ¡aún más lascivo! ¡E S A A A A A A A A A P E R R A A A A A A A A A A E N C E L O O O O O O O O! ¡Poniéndose toda caliente y sudorosaaaaaaa!”

 

¡Vomitaba azúcar!

El mostrarle una escena como esa, a una ‘poca mujer’ como yo, ¡Es tortura!

¡Blawwwww! Yieck ¡Bleeeww!

¡Pura miel! ¡Demasiada miel! ¡El fondo de mi boca se siente como si estuviera llena de azúcar! Es como veneno para una poca mujer como yo.

¡¿Qué demonios fue todo eso?! ¡¿Qué hay con toda esa miel?! ¡¿Es que son estúpidos?!

¡Deténganse! ¡Deténganse! ¡Deténganse! ¡Ya no puedo soportarlo más! ¡Me están envenenando! ¡Malditos tontos!

 

“Desahogaré toda esta ira sobre ti… ¡T T T T T T T U U U U U U U U U U! ¡REY D E M O N I O O O O O O O O O!”

“¡UWAAAAAAAAAAAH!”

El Rey Demonio se convirtió en mi saco de golpeo en el que desahogue toda mi frustración. Ya que su cuerpo era infinitamente resistente, pude poner todo el peso de lo poca mujer que era y recibió golpe, tras golpe, tras golpe, una y otra vez.

“Así que esto es… el poder de tu amor… ¡de tú deseo de paz!”

“¡Supongo que uno más entonces!”

¡Se trata solo de mi rencor personal!

Justo ahora mismo, ¡se pueden meter la paz por donde mejor les quepa!

Todo lo que quiero ahora mismo ¡es paz para mi propio corazón!

¡Ahhhhhhhaaaaaaa! ¡Esto es en verdad malo! ¡Váyanse al infierno! ¡¡Todas las parejas del mundo pueden irse al infierno! ¡¿Es que todos son así?! ¡¿Es que todos los amantes del mundo son así?! ¡¡¡I M P O S I B L E!!! ¡Eso es imposible! ¡¿En verdad es esa conducta que excede lo que se considera locura, lo que todos en el mundo buscan?!

¡AAAAAHHHHH! ¡La miel! ¡Se escapa de mi boca! ¡Siento que voy a vomitar miel otra vez!

Esa pareja…

Las parejas de todo el mundo…

Todas las parejas del mundo pueden simplemente…

“¡¡¡…E E E E E E E E E E E E E E X X X X X X X X X X X P P P P P P P P P L L L L L L L L L O O O O O O O O O O O O T T T T T T T T T T A A A A A A A A A A A R R R R R R R R R R R!!!”

“¡¿GYAAAAAAAAAAAaaaaaaaah?!”

 

Quien explotó fue el Rey Demonio.

Mi ataque de furia lo derrotó.

Mi ira en contra de cada pareja en el mundo, fue la que derrotó al Rey Demonio y trajo la paz.

El mundo estaba en paz. Todo gracias a mi odio sobre cada pareja en el…

 

 

*******

 

 

[Sueño]

 

“Kuh…”

“F-fuerte…”

“Así que esta es… la fuerza del Rey Demonio…”

En un gran salón, decorado con elaborados ornamentos, el héroe y sus camaradas, se encontraban de rodillas. Ante ellos, se erguía orgulloso el Rey Demonio, todas sus heridas eran ligeras. A pesar del hecho de que los efectos de la batalla fueron demoledores, para el Rey Demonio el daño fue leve.

“¡Ja ja ja! ¡Este es su fin, valientes héroes!”

Por otra parte, los cuerpos del equipo del héroe, se encontraban hechos trizas.

Heridas en todo su cuerpo, su resistencia al límite… los compañeros del héroe se encontraban viendo al suelo, plantados sobre sus manos y rodillas.

“¡Maldición… maldición!”

“Y pensar que seria un oponente de tal grado… ¡es completamente diferente…!”

“Es fuerte… ¡así que este es el Rey Demonio…!”

Ninguno podía mover su cuerpo.

El Héroe, la Santa Doncella, el Santo de la Espada y la Bruja, se arrastraban por el suelo del gran salón, donde la risa del Rey Demonio resonaba. Ellos aún no habían muerto. Su conciencia aún no los abandonaba. Ellos aún podían hablar.

Pero, aun así, el equipo del héroe, no tenía posibilidad de victoria.

Ellos habían perdido ante el Rey Demonio.

 

“Debo de reconocérselos héroes. Para ser simples humanos, ustedes de hicieron fuertes, se encargaron de hasta el último de mi ejército y se hicieron camino hasta mí.”

“…”

“Pero hasta ahí llegaron. Ustedes no están a mi altura. Ustedes no podrán lograr la paz.

Pero, lo hicieron bien, así que, ahora descansen.”

“… ¡maldición!”

Los pasos del Rey Demonio podían escucharse lentamente, muy lentamente acercándose a los héroes, quienes se encontraban colapsados. Él caminaba hacia ellos para darles el golpe de gracia, a estos héroes que se aferraban a su último aliento.

La desesperación se acercaba.

Sus vidas estaban por ser cegadas.

Sus esperanzas de que la paz llegará, estaban por ser arrancadas.

“¡Maldición…! ¡Maldición…!”

El héroe trataba desesperadamente de mover su cuerpo. Pero no podía levantarse. Su cuerpo no lo escuchaba.

Él sabía muy bien que su muerte significaba la pérdida de la esperanza para el mundo. Que era una existencia que, bajo ningún motivo, podía perder. Aun así, estando en contra de una existencia tan absoluta como la del Rey Demonio, su vida parecía llegar a su fin.

Él no podía levantarse.

Sin importar que tanto lo intentará, él no podía levantarse.

El Rey Demonio se acercaba.

“¿Ehh…?”

“Mn…?”

Pese a todo eso, una solitaria sombra llegó a sus pies.

Moviendo su cuerpo deshecho, aplicando fuerza a sus malheridas articulaciones, lentamente se paró frente a él. Su larga cabellera se había desordenado a consecuencia de la batalla y su malgastado vestido se encontraba hecho jirones y estaba cubierto de sangre y mugre.

Usando su báculo como soporte, ella desesperadamente se levantó. Sus ojos no mostraban ambición alguna, con un cuerpo tan frágil que caería con el más leve empujón, aún a sabiendas de que no podría hacer nada, ella se levantó.

“Ina…”

“Santa Doncella…”

“Señorita Ina… por qué usted…”

Quien se levantó fue la Santa Doncella… Ina.

“¡Buajajajaja! Así que, en vez del héroe, ¡quien se levanta es la Santa Doncella! ¡¿Así que será así?! ¡¿Y qué piensas hacer?! ¡¿Qué es lo que puedes hacer?!”

El Rey Demonio se burlaba. Pero sin prestarle ninguna atención, la Santa Doncella volteo a ver al héroe y le dirigió una sonrisa. Se trataba de una sonrisa que de alguna manera mostraba su resignación.

“…Sir Bøyg.”

“¿…Señorita Ina?”

“A partir de este momento, yo me encargare de derrotar al Rey Demonio.”

“¿Ehh… pero co…?”

“Así que… este es el adiós…”

¿Pero cómo harás eso? Antes de que el pudiera terminar de decirlo, las palabras del héroe fueron cortadas por las palabras de despedida de la Santa Doncella.

“¿Q… qué dice… señorita Ina…? No hay forma de que pueda vencerlo, y menos con ese cuerpo tan desecho…”

“Bøyg… siempre te he amado. Incluso antes de que me salvaras de las garras de ese dragón… desde el día que le regalaste un dulce a esta solitaria chica, yo siempre te he amado.”

“¿Qué es lo que…?”

“Yo siempre te veía desde lo lejos, yo me encontraba extremadamente emocionada cuando me pude convertir en tu fortaleza. Pelear al lado tuyo, apoyarnos mutuamente, los días en los que pasé siendo amada por ti, fueron de absoluta felicidad.”

“¡Por qué me dices esto ahora…! ¡Señorita Ina!”

“Gracias por todo, Sir Bøyg…”

No importa cómo uno lo viera, estas eran palabras de partida.

El héroe exclamó. Pero como para alejarlo, la Santa Doncella lo rechazó y se enfrentó al Rey Demonio.

Una inmensa cantidad de poder mágico recorría su cuerpo. Ese extraño poder mágico cuya fuente desconocía, había cubierto todo su cuerpo, causaba que ella brillara.

“Mujer… ese poder mágico… estás usando tú fuerza vital…”

“Si uso esta técnica secreta… yo moriré. Pero, te arrastraré conmigo, Rey Demonio.”

“Buajajajajaja… esto se está poniendo interesante…”

“¡Detente! ¡Tienes que detenerte…! ¡Ina!”

La magia de la vida, que brotaba de todo su alrededor, convergía en su cuerpo. La Santa Doncella acumulo su último poder en sus manos, esto con la intención de disparar su último hechizo.

El usar la magia vital, era tal y como sonaba, no era diferente de renunciar a su propia vida.

“Este es… ¡el fin! ¡Rey Demonio!”

“¡He escuchado tú resolución! ¡Ahora ven! ¡Santa Doncella!”

“¡D D D D D E E E E T T T T T E E E E E E N N N N N T T T T T T T T E E E E E E E E E E E E E E E E!”

Las voluntades de ambos se enfrentaron y junto con los gritos de sus compañeros, hicieron eco en toda la sala.

La sala se estremeció. No, el castillo completo se estremecía. Tal vez, por el intenso choque de las dos magias, hasta el aire se estremecía, distorsionando el espacio como consecuencia.

Resolución y magia, gritos de agonía, pensamientos, un corazón malvado y un corazón de la justicia, esta intensa resolución se mezclaba en toda la sala y resonaba y hacía sacudir el mundo entero.

La batalla final, los golpes que decidirán el destino del mundo se enfrentaban.

 

 

Eso fue mentira.

Un error.

El espacio que se estremecía, no fue debido al Rey Demonio, o incluso por la magia de la Santa Doncella.

Se trató de una intervención.

Se trató de una sola existencia humana malintencionada, esta que interfería con la batalla que tenía al mundo en juego.

 

“¿…eh?”

“¿Qué es esto…?”

El mismísimo espacio comenzó a mostrar rupturas.

Como si un panel de cristal comenzará a resquebrajarse sin ningún motivo, estas rupturas se esparcieron, formando una división entre las realidades.

En un principio, todos pensaron que los temblores y vibraciones eran debidos al choque de la batalla final. Pero eso fue un error…

Unos dedos aparecieron entre las aberturas que formaban las rupturas del espacio.

Esos enfermos dedos, que no parecían pertenecer a alguien decente que hiciera ejercicio afuera, empezaron a emerger desde el otro lado y por la fuerza de las manos que los conectaban, la ruptura comenzó a hacerse más y más grande.

 

“¡¿Q-qué… qué es todo esto…? ¿Qué está sucediendo?”

“Desde el otro lado… pero quien…”

“Quién… ¿Quién podría ser…?”

Desde el otro lado del espacio, se encontraba la silueta de una joven mujer.

Cabello desordenado, ojos a medio dormir, un uniforme sucio y maltrecho. Su apariencia parecía descuidada y poseía un aura de cinismo que la rodeaba.

Y aun con todo eso, de esa chica emanaba una poderosa energía mágica. Ese temblor espacial que habían sentido hace un momento, no se trataba de un efecto de la magia vital o de la oscuridad del Rey Demonio, se trataba del poder de la fuerza de voluntad de la chica que acababa de aparecer desde el otro lado.

 

“Tú… tú eres…”

“N-no es posible…”

“Y… ¿yo…?”

La chica parecía extremadamente casual. Pero si uno ignoraba la atmósfera que la rodeaba, ella era idéntica a la Santa Doncella Ina.

La misteriosa chica dio un gran respiro…

“¡BAAAAAASSSSSSSTTTTTAAAAAAARRRRRRDDDDDDOOOOOOOOOSSSSSSSS!  Siempre, siempre, siempre, siempre, siempre, siempre, siempre, siempre, siempre, siempre, siempre, siempre, siempre, siempre, siempre, siempre, siempre, siempre, siempre, siempre, siempre, coqueteando, y coqueteando, y coqueteando, y coqueteando, y coqueteando, y coqueteando, y coqueteando, y coqueteando, y coqueteando, y coqueteando, y coqueteando, y coqueteando, y coqueteando, y coqueteando, y coqueteando, y coqueteando, y coqueteando, y coqueteando, y coqueteando, y coqueteando, y coqueteando, y coqueteando, y coqueteando, y coqueteando, y coqueteando, y coqueteando, y coqueteando, y coqueteando, y coqueteando, y coqueteando, y coqueteando, ¡pero que demoniooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo-oooooooooooooooooooooooooos!

Con tan solo ese grito, de parte de la misteriosa chica, todo el espacio se estremeció.

“¡Cómo esperan que me pueda dormir así, maldición!”

“¡Kyah!”

La chica se movió en un instante, acertándole un golpe en el estómago a la Santa Doncella Ina. Con solo ese golpe, la magia vital que ella había concentrado, desapareció regresando a su cuerpo.

La Santa Doncella Ina, quedó de rodillas.

“¡Todos ustedes! ¡Son una verdadera molestia!”

La chica que se parecía a la Santa Doncella Ina, gritó fuertemente.

“Siempre coqueteando y coqueteando ¡en todos los lugares! Apareciendo arbitrariamente en mis sueños, coqueteando, ¡como si quisieran mostrar la felicidad que yo nunca tendré en mi vidaaaaaaaa!

¡¿Qué es esto?! ¡¿Qué está mal con ustedes?! ¡¿Es que se quieren burlar de mí?! ¡¿Se ríen de que esto nunca le sucederá a una poca mujer como yo y me toman por una tonta?!”

“¿Ehh? ¿Ehh…?”

Aunque la chica parecía enojada con Ina, la Santa Doncella en cuestión no parecía tener idea de lo que sucedía. Ella también parecía enojada con el héroe, pero naturalmente, ese hombre tampoco parecía saber por qué.

Toda la tensión anterior había desaparecido, como si nada hubiera ocurrido antes. Claro, excluyendo a la enojada chica misteriosa.

“¡Idiota! ¡Idiota! ¡Idiota! Y lo que, es más, ¿Estar a punto de morir por alguien como el Rey Demonio? Si tú mueres aquí, ¡me será incluso aún más difícil el conciliar el sueño! ¡¿Es que es mucho pedir?! ¡Dejen de traer sus problemas a mis sueños! ¡Estúpidos!”

“¿Q… quién, exactamente, ¿Quién eres…?”

“Eso se sabe sin preguntar, ¡Yo soy esta mujer quien viene de un mundo paralelo! ¡La víctima a la que le han mostrado todas sus acciones vergonzosas y lascivas en sus sueños! ¡Estúpido!”

“¡¿Ehh?!”

La chica apuntó a la Santa Doncella Ina mientras que hablaba.

 

Por mundo paralelo… ella quería decir que se trataba de la Ina de otro mundo.

“Podría ser… que tú eres la yo de mis sueños…”

La Santa Doncella Ina, murmuró débilmente.

“¡Ja ja ja ja! ¡Galante guerrera de otro mundo! ¡Eres en verdad intrigante! Ahora ¡por qué no me muestras de lo que eres capaz!”

“¡Oh Dios! ¡Eres tan ruidoso! ¡Ahora mismo no tengo tiempo de tratar contigo!

¡Rayo de la Santa Docellaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!”

“¡HOGEEEEEEEEEEEEEeeeeeeeeeeeeeeeeee!”

Gracias al rayo de luz que provenía de la boca la misteriosa chica, el Rey Demonio se desintegró. Y simplemente con eso, un tercio del castillo también desapareció. Pero, sobre todo, se trató de un rayo de luz que provino de la boca abierta de esa mujer, no importa cómo uno lo viera, no se trataba de una vista agradable.

Y con eso, la paz regreso al mundo.

“En primer lugar, ustedes dos ¡saben! ¡ninguno de ustedes muestra alguna consideración sobre mí! ¡¿Qué hay con eso?! ¡¿Acaso piensan que la felicidad es algo que tienen que compartir con todos?! ¡¿Creen que la felicidad de una persona está ligada a la de los demás?! ¡¿Creen que el amor es el tipo de cosa que hace a todos felices?!

¡Eso esta mal! ¡Ustedes están equivocados! ¡Es diferente para una poca mujer! Cuando yo veo a alguien que no conozco coqueteando en el pueblo, ¡me hace sentir náuseas! ¿Y además? Cuando yo veo a una mujer y a un hombre, sujetados de las manos, como si eso fuera todo lo que hay en el mundo ¡Bleww! Dejen de meterse conmigo ¡me escuchan bastardos! Al final, ¡Tú solo eres una perra en celo que reacciona a su instinto por aparearse!

¡¿Me han escuchado?!”

“Ahh… sí.”

 

Naturalmente, el equipo del héroe se encontraba de rodillas ante ella.

“Sí, sí, ¡ya lo sé! ¡Se que es prejuicioso de mi parte! ¡Se que es todo solo como yo lo veo!

¡Yo se que ustedes no han hecho nada malo! Pero ¡Aun así! Si una mujer impopular como yo, ve a una mujer popular como tú, hacer ese tipo de cosas, ¡es malo para mi salud mental! No puedo seguir adelante si no liberó este estrés de no ser popular. No es que te importe ¡verdad! ¡una mujer impopular solo tiene esto para desestresarse!

De hecho, ¡¿tú siquiera sabes lo que es una poca mujer?! Significa mujer impopular, ¡así es como las llaman hoy en día! ¡¿Acaso lo sabías?!”

“Ahh, no.”

“¡Tal y como lo pensaba! ¡Lo sabía! Después de todo ¡vivimos en mundos completamente diferentes!

Donde una mujer popular vive y una mujer impopular vive es… ¡no! No cabe duda ¡se trata de mundos diferentes!

¡¿Alguna vez lo has pensado?! ¡¿Sobre todas las mujeres impopulares del mundo?! ¡¿Sabes qué clase de penumbras tiene que sufrir una mujer impopular?! ¡¿Estoy segura de que no?! ¡No hay forma de que lo sepas! Y, aun así, ¡tú continúas mostrándome como coquetean una y otra y otra vez! ¡¿Estás al tanto de ello?! ¡¿Alguna vez pensaste que eras vista?! ¡Lo dudo! ¡No hay forma de que lo hicieras!”

Los héroes en verdad no sabían lo que ocurría.

“¡En primer lugar! Por que es que, aunque yo soy asssssssssssiiiii de fuerte, y he contribuido tanto – maldita sea, yo los salvé a ambos – que yo no soy para nada popular, ¡¿Y cuándo alguien tan debilucha como tú, tiene novio?! ¡¿Crees que está eso bien?!”

“¿Ehh? ¿Acaso te refieres a mí?”

“¡Pero claro que lo hago! ¡Yo de otro mundo! Todos dan lo mejor de sí para derrotar al enemigo, fortalecen sus lazos, trabajan juntos duramente, profundizan su amistad, todos esperan salir victoriosos juntos…

¡¿Es que son estuuuuuuuuuuuuuuuuuuúpidos?! ¡¿Eres estuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuúpidaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa?! Yo estoy sola, ¡sola por mi cuenta! ¡Siempre sola! ¡Tan fuerte y sola! En la victoria y en el esfuerzo, ¡siempre sola! Con eficiencia en mente, ¡yo estoy sola! En la amistad ¡sola! ¡¿Qué significa eso?! ¡¿Qué se supone que sea el trabajo en equipo de una persona?! ¡Yo ya no entiendo más lo que me dicen!

¡¿Me comprendes?! ¡¿Entiendes algo de lo que te digo?!”

“Ahh, no…”

“¡Tal y como lo pensaba! ¡No hay forma de que lo entiendas! Después de todo ¡¡Ni siquiera yo entiendo lo que digo!!

¡Pero! ¡Pero por favor entiende! Así… así…

Así es como una poca mujer vive su ¡vvvvvvvvvvvvvvvvvviiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiidddddddddddddddddddd-ddddddddddddddddddddddddddddaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!”

Se trató de un grito desde su alma.

 

El Rey Demonio había perecido, el mundo se encontraba en paz y aun con todo eso, ¿Qué es lo que hace ella? Los héroes no tenían ni la más remota idea.

“¡Ustedes dos! ¡Sí, tú! ¡Santa Doncella! ¡Héroe!

“¡Ehh!”

“¡Sí!”

“Lo que hizo que ustedes dos se juntaran fue eso, ¡¿verdad?! ¡Aquella vez cuando ella fue raptada por el dragón y tú la salvaste! ¡Arriesgaste tú vida por la damisela en peligro! ¡¿Es que acaso crees que eres el protagonista de alguna novela de aventuras?! ¡Está claro que caerías redondita! Cualquiera lo haría, ¡No hay forma de que no te enamoraras! ¡La historia donde el héroe le salva la vida a la Santa Doncella! ¡Pero que hermoso! ¡Bien por ti!

¡Pero trata de comprender la situación en la que me encuentro yo! ¡¿Lo comprendes?! ¡¿Sabes lo que yo hice en aquel momento?!”

“No.”

“¡Yo escape por mi cuenta! ¡Golpeé al maldito dragón hasta la muerte!

Antes de que el héroe pudiera venir a salvarme, ¡Yo vencí al ejército del dragón y barrí el piso con ellos! ¡Así es!

¡Tú, el héroe de ahí! ¡¿Tú crees que eso haría una hermosa historia de amor?! ¿Tú crees que una historia amor comienza con la Santa Doncella cubierta de sangre de sus enemigos?”

“N… no…”

“¡Eso es!

¡No puede ser!

¡Pero claro que es así!

Ya que soy demasiado fuerte, ¡Perdí mi oportunidad de encontrar el romance!

¡Es por que soy muy fuerte que no soy populaaaaaaaar!”

Soltó un grito de dolor de la poca mujer.

Se trató de un grito lastimero, que resonó por todo el tranquilo cielo.

Pero, en ese momento, hubo alguien que alzó una objeción.

 

“Eso está mal.”

El héroe negó la queja amarga de la Santa Doncella.

“… ¿Mn?”

“Está equivocada, Señorita Ina de otro mundo. La razón por la que me comenzó a gustar la señorita Ina, no fue por que le salve la vida durante la pelea contra el dragón.

Fue mucho antes que eso… cuando ella me invito a bailar con ella durante el baile en el palacio…”

“¿Mnnn?”

Los movimientos de la ruda y falsamente feroz Santa Doncella, quedaron suspendidos. Como si no tuviera la menor idea, ella inclinó su cabeza con una mirada de resentimiento pegada en su rostro.

“E… en el baile del palacio, la señorita Ina me preguntó si podía ser su pareja. A decir verdad, fue cuando yo empezaba a ser consciente de ella… la chica acababa de dejar su hogar, temerosa, ella trataba de pasar desapercibida en una esquina del salón, fue en ese momento que, ruborizada, ella me invito a bailar…

El coraje que se mostraba en sus ojos… me cautivo.”

“…”

“Para cuando me di cuenta, mis ojos habían comenzado a seguirla. ¿Se encontrará ella bien? ¿Aún seguirá sola? Habrá encontrado a alguien más con quien danzar…

Y en el momento en el que yo escuché que ella fue secuestrada por aquel dragón demoníaco, yo salí inmediatamente por ella, tan rápido como pude.

Desde el fondo de mi corazón, yo quería salvar a la chica con quien había bailado…”

“Sir Bøyg…”

La Santa Doncella tocó su mano con el rostro completamente ruborizado. Tal parece que ella desconocía este hecho y ahora, ella trataba de ocultar su vergüenza y alegría, todo por haber sido amada desde hace tanto tiempo.

Por otra parte, con todo lo dicho, la vergonzosa Santa Doncella, tenía sus ojos completamente abiertos por el shock. Como si todo en lo que ella hubiera creído se derrumbará frente a ella.

“…entonces, todo el drama en el nido del dragón, ¿no tuvo nada que ver con eso…?”

“Yo no diría que no tuvo nada que ver, pero… se trató de algo que de cualquier forma sucedería.”

“Entonces… lo que verdaderamente los unió… ¿fue que ella te hablara o no durante el baile en el palacio…?”

“Al menos por mi parte.”

“…”

Los ojos de la vergonzosa Santa Doncella se abrieron aún más.

Ella nunca invito a bailar al héroe durante el baile del palacio. A ella le faltó el coraje para tomar al héroe de la mano y bailar con él.

La Santa Doncella y el Héroe bailaron juntos, mientras que la vergonzosa Santa Doncella, solo lo vio desde lo lejos. La diferencia entre estos mundos, fue una pequeña muestra de coraje.

Eso es lo que la vergonzosa Santa Doncella creía… Ya que ella era demasiado fuerte, ella perdió su primera oportunidad. Ella pensaba que esa era la gran diferencia de la ella de ese mundo.

Pero la causa había sucedió mucho antes de eso.

 

“¡Umm! ¡Disculpa! ¡Otra yo!”

“… ¿Mn?”

“¡Yo… yo te he visto antes en mis sueños…! ¡Yo… yo… tengo algo que necesito preguntarte…!”

“…”

La encantadora Santa Doncella cruzó sus manos, se puso de rodillas e hizo una plegaria a la desaliñada y autoproclamada Santa Doncella.

“¡¿Cómo podría volverme tan fuerte como tú?! Se que el Rey Demonio ya ha muerto ¡pero yo! ¡nosotros! Mientras que vivamos, ¡nosotros queremos proteger a todos lo que nos rodean!

¡Yo quiero hacerme más fuerte para poder proteger a todos lo que nos son preciosos!”

Tal y como la vergonzosa y poca mujer de la Santa Doncella, ella la había visto en sus sueños. La encantadora Santa Doncella, había tenido sueños sobre ella.

La poca mujer puso una mano sobre su barbilla y pensó.

“…tienes que convertirte en una cobarde.”

“¿…Eh?”

“Conviértete en una cobarde. Ese es el secreto para hacerte más fuerte.”

La vergonzosa Santa Doncella miró a los ojos a la encantadora Santa Doncella.

“Tienes que convertirte en una cobarde. Como eres ahora mismo, tú no podrás vencer a un oponente más fuerte; terminarías muerta. Si te lanzas sin pensarlo al campo de batalla, solo terminaras en las fauces de la muerte. Tú aún eres demasiado débil, te falta fuerza, eres tímida y sin poder, piensa en lo que te falta.

Lo que necesitas, lo que te hace falta, lo que nunca podrás obtener… y una vez que lo hagas, tú no tendrás más opción que poner tu vida en el entrenamiento…”

“Convertirse en… una cobarde…”

“Tienes que sentir miedo, tienes que temer de verdad, tener sed de fuerza, anhelarla, anhelarla, anhelarla, anhelarla y entrenar y entrenar y entrenar… si tú te conviertes en ese tipo de cobarde… tú serás tan fuerte como yo.”

“…”

La vergonzosa Santa Doncella miró hacia el cielo. Ella miraba al cielo nocturno, a través del agujero que ella abrió en el castillo del Rey Demonio.

“Tal vez, yo me hice fuerte, ya que yo soy una cobarde… y tú, que eres valiente, obtuviste un novio…”

“Eso…”

“Ya veo… así que esa era la diferencia…”

Debido a que ella era una cobarde, la vergonzosa Santa Doncella se había hecho más fuerte que cualquiera. Su temor por la muerte, la hizo entrenar más que todos. Pero ya que ella era una cobarde, ella nunca invito a bailar al héroe.

Por otra parte, fue precisamente por que la encantadora Santa Doncella era valiente, que ella invitó al héroe y pudo pararse al lado de sus compañeros en contra de temibles oponentes. Pero, aun así, la fuerza estuvo lejos de su alcance.

Estos dos diferentes mundos, sostenían cosas completamente diferentes.

La vergonzosa Santa Doncella ya no tenía nada más que decir o preguntar.

Ella se dio la vuelta de donde se encontraban y comenzó su camino de regreso a la ruptura dimensional.

“¡Umm!”

Ella fue detenida. Por su otro yo.

“¡Esfuérzate!”

Sus piernas dejaron de moverse.

“¡Ambas demos lo mejor de nosotras!”

La Santa Doncella apretó ambas manos, levantándolas fuertemente mientras decía eso.

“… Hmph.”

La desalineada joven, le dio un ligero resoplido antes de desaparecer detrás de la ruptura del espacio.

Y con eso, el otro mundo quedó en paz.

 

 

******

 

[Realidad]

 

“¡¿Dijiste que, que, que, qué!?”

Levanté mis hombros mientras que pasaba rudamente.

¡Ahh! ¡Pero qué irritante! Dios, ¡esto me irrita tanto!

¡¿Qué hay con eso?! ¡¿Por qué siento que he perdido?!

¡Al demonio con el coraje! Por alguna razón, ¡es como si hubiéramos concluido que somos como somos, solo porque ella es valiente y yo una cobarde!

Oye, ¡Yo derrote al Rey Demonio aquí! ¡Yo salvé al jodido mundo! ¡Salvé dos de ellos!

El poder en verdad que es lo más importante. Tú no puedes hacer nada sin poder. ¡Yo soy la número uno! ¡Soy la mejor! Incluso si ella es valiente, incluso si ella tiene novio, ella no es fuerte, ¡ella no puede hace ni una maldita cosa!

¡Maldiciooooooooooon! ¡Ya lo entiendo!

¡Son lágrimas de arrepentimiento! ¡Solo soy una mala perdedora! ¡maldición! ¡maldicioooooooon!

Y de ahora en adelante, sin que nada cambie, ¡yo viviré la vida de una poca mujer! ¡Que se jodan!

¡¿No está bien?! ¡¿La vida de una poca mujer?! Es buena y es sencillo estar sola. Yo tendré que declinar con todo respeto, esa miserable vida en la que tenga que escupir azúcar todos los días. ¡Maldición!

¡Simplemente no es para mí! ¡no es que me importe! ¡no es como si necesite un novio o algo así!

¡A quién le importa si sigo siendo una cobarde como siempre!

 

 

‘¡Ambas demos lo mejor de nosotras!’

 

 

………………………………………………..

……………………………………

…………………..

Hmph…

No es como si piense que he perdido.

No es que necesite un hombre. Es verdad, yo no necesito un amante. No estoy para nada celosa.

En ningún momento he sentido, que he perdido contra mi yo del otro mundo, ¿lo entienden?

Y dicho eso, abrí la puerta.

Del otro lado, una vibrante fiesta daba comienzo.

La conmemorativa ceremonia por la derrota del Rey Demonio, un enorme y grandioso festival para cantar por la paz que llegaba al mundo.

Comida extravagante se encontraba servida en salón y todos vestían glamurosos vestidos.

Se trataba de un mundo demasiado radiante para mí.

No me va.

Este lugar no es para mí.

Debería de irme y dormir. Dormir sonoramente hasta el día de mañana.

Aun así, yo me dirigí en línea recta hacia cierto alguien.

No es que importe. No importa si sigo siendo una poca mujer.

No necesito coraje ni nada de eso.

Ese pensamiento da vueltas y vueltas por mi cabeza.

Aun así, paso a paso, yo sigo caminando.

Hacia esa persona.

Estoy nerviosa. No es que en verdad importe. De querer correr, yo simplemente correré. De cualquier manera, no es que tenga que ser ese hombre. No es que necesite algo como el coraje.

Pensaba mientras que caminaba.

 

Hasta donde se encontraba el héroe Bøyg. Al lado donde el héroe se encontraba teniendo una amistosa charla con sus amigos.

…hasta donde se encontraba la persona que amaba.

“Q… qui… quisier…”

“¿Hm? ¡¿Que pasa? ¿Ina?”

Él me habló. Yo sude. Mi pulso se aceleró.

Solo un poco, por favor, espera un poco más.

“Qui… quisieras… tu quisieras…”

“¿?”

Bøyg sonreía mientras que inclinaba su cabeza.

Ya no más, solo quiero salir corriendo. No es que necesite particularmente un hombre. No lo necesito. Solo quiero escapar. Esta bien el escapar ¿no es así? Esta bien que siga siendo una poca mujer. Es mucho más sencillo.

Pero,

Pero, aun así.

Ella pudo hacerlo.

La otra yo pudo hacerlo.

Entonces, seguro que yo también puedo…

“¿Qui… quisieras bailar conmigo…?”

Di el primer paso adelante.

Fue uno pequeño, uno fácil y sencillo, pero se trató del muy importante primer paso.

No tenía forma de saber que es lo que sucedería después.

Mi mente estaba llena solo con lo que pasaba ahora mismo.

Todo porque tomarlo de la mano y bailar, era algo que me había tomado tanto coraje.

 

FIN.

 

 

¦ ⇔ÍNDICE ¦

 

8 comentarios en “Historia Corta – Y así, ella sueña con otro mundo

  1. Jajajajajaja debido a la personalidad de la prota por un momento creí que era un “kaoru cien años después” donde vemos a kaoru molesta porque aún sigue sol…………… (Explosión misteriosa) XD
    Y esta frase
    “Tú no tienes que ser gentil… por favor, haz un desastre de mí…”

    Diablos señorita.jpg XD

    No se porque me me dio lástima el primer rey demonio y con el segundo cuando lanzó su rayo de Santa doncella por un momento imagine al Rey demonio gritar “gokuuuuuuuuu!!!” antes de explotar
    En fin, fue divertido, pero piensas traducir la segunda parte del reencarnado que era molestado por una chica? Aunque no es una continuación aún así será interesante y creo recordar que ya está en inglés

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    1. Jaja sí bien pudo ser Kaoru… Super cheteada y súper soltera.
      Mmm, de la continuación la buscaré, la verdad no la he visto, pero si está dalo por hecho… Si es la de la chica que Reta a un hombre reencarnado está es del mismo autor

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  2. Estoy seguro que esta Santa es discípula de Saitama, o tal vez, algún pariente lejano, pero la entiendo, ver a esos riayus coqueteando delante tuyo mientras tu estas a dos velas y encima, la persona melosa tiene tu cara ¡y no es tu clon…! Creo que dejare que mi cabeza se enfríe un poco.

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